Hoy voy a hablar de alguien, Alguien que todo el mundo debería conocer, o al menos estar rodeado siempre de alguien así, como yo soy afortunada de tener a mi lado a esta gran persona.
Encontré una carta, maravillosa, que me ahoga las penas y me transmite todo ese amor como la mismisima primera vez que la leí.
La carta trata sobre un amor incorruptible, protector, incondicional, capaz de superar todo.
En ella se habla de la magia que trae mi vida a la vida de esta persona, que esta arraigada tan en mi, con yo en ella, que traspasa las barreras de lo compresible, porque al fin y al cabo nunca entendí como funciona el amor, pero se que todo lo puede, todo lo incrementa y me aferro a eso y a nada más.
La carta dice así:
"Pequeña mariposa, naciste hace 24 Septiembres un día hermoso y soleado como hoy, y si bien te convertiste en una hermosa mujer, madre y esposa, aún para mí seguirás siendo mi pequeña hermanita, esa de anteojitos rojos que llevaba al jardín con dos trenzas, esa que me hacía renegar cada vez que la despertaba a la madrugada para ir al baño y no se pillara en la cama, la que no paraba de hablar en la mesa queriendo contar chistes y adivinanzas, la que chusmeaba entre mis cosas, queriendo encontrar algo... cualquier cosa que fuera un secreto, a la que me recibía con un abrazo cada vez que llegaba del trabajo, me hacías masajes en las piernas y me ordenaba la casa para que yo estuviera contenta, la que se colaba en la habitación queriendo escuchar la charla de amigas hablando de novios, la que juntaba cuanto bicho hubiera y los hacía caminar por sus manos sin miedo.
Te tuve en mis brazos, te di la mamadera, te lavé los pañales, te bañe, te arropé, te cociné, te cuidé tanto como si fueras una hija, y yo en mi inmadura adolescencia siempre traté de protegerte, como pude, como me salía, de las miserias que alguna vez vivimos como familia, siempre fuiste la razón por la cual permanecía fuerte enfrentando las vicisitudes constantes que me ponía la vida y como podía traté de salvarte. Sé que te fallé alguna vez, alguna cachetada con la mano o con la palabra pero la vida nos fue demostrando que el tiempo todo lo curo y las dificultades las fuimos superando y hoy enorgullecida de la persona en la que te has convertido puedo confiar y creer que tan mal trabajo no hice, que pude inculcarte alguna semillita de lo bueno. Siempre encontrarás en mi un refugio de amor y de paz, de la buena vida de la buena intención, porque el mundo está lleno de maldad, pero estoy segura de que si te mantenes a mi lado en el camino lo podremos lograr, seguir juntas hasta que se pueda, hasta que seamos viejitas (vos, porque yo voy a ser siempre joven) y decir y recordar las anécdotas, porque seremos esas señoras memoriosas y nostálgicas de reírse con cada cosa que pasamos a lo largo de esta maravillosa vida que nos tocó vivir. Gracias por regalarme estas hermosas criaturas, esas princesitas que me dan alegría, te deseo un feliz cumple, una buena vida, de todo corazón... que ocupas una gran parte de él, te quiero inmensamente y yo estoy... siempre estoy"
A decir verdad es tanta la emoción que me causa, que me da esa sensación de que al final nunca me va a alcanzar la vida para demostrar el amor que uno siente. El que siento por ella, que ahora en esta etapa de mi vida representa otra vez toda esa buena energía que me hace seguir, que me hace crecer, que me hace sentir que gracias a tener a alguien así pude estar siempre bien ¿cómo no iba a estar bien? Si estoy escudada por el amor. Y eso es lo que uno tiene que notar, para poder diferenciar la calidad de un corazón para acercarse a otro así, pero esto crea estándares altos de gente que lamentablemente uno no encuentra por doquier.
<3
ResponderEliminar